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La harina de pescado podría estar contaminando el océano con sedimentos que contienen bacterias resistentes

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Traducido por Javier Ponce de Leon

El sistema alimentario mundial está pasando apuros debido al aumento de bacterias resistentes que alimentan la amenaza de brotes epidémicos. Actualmente, un grupo de investigadores ha descubierto otra gran causa potencial del problema: la harina de pescado. Esta harina, producida para alimentar animales de granja e incluso otros peces, podría estar creando un cúmulo de resistencias a enfermedades en el fondo del mar, afirma un estudio publicado en Environmental Science and Technology.

 

La cría de pescado mundial tiene lugar en grandes cantidades con el fin de ser triturados, molidos y convertidos en harina de pescado. En general, esta harina es utilizada para alimentar peces con mayor valor comercial, los cuales son criados para consumo humano en recintos en tierra firme y, cada vez más frecuentemente, en el mar.

 

Pero, cuando la cría de peces se realiza para elaborar alimentos, estos últimos están sujetos a un régimen intensivo de antibióticos elaborados para reducir brotes epidémicos en los populosos criaderos de peces. Aunque a menudo ocurre lo contrario, es decir, la excesiva administración de antibióticos puede ocasionar el desarrollo de bacterias resistentes que poseen genes de resistencia a los antibióticos, dejando así sin efecto a los antibióticos mismos. Los genes de resistencia a los antibióticos pueden pasar de una bacteria a otra, lo cual deja la puerta abierta a la intensificación de brotes bacterianos, afirman los investigadores chinos del Instituto de tecnología Dalian.

 

Sorprendemente, al final solo un 35 % de la harina de pescado producida es consumida por peces, el resto se pierde en el entorno circundante. Por lo que los investigadores se han propuesto calcular el nivel de resistencia a los antibióticos que contienen las harinas que se pierden en el mar y cuál es su impacto en el fondo oceánico.

 

Para esto, comenzaron por reunir cinco muestras de harinas de pescado comerciales y las introdujeron en tubos de ensayo que contenían sedimentos marinos y agua de mar recogidos en la costa de una piscicultura China. Este ensayo ocurrió en un laboratorio para simular una interacción real entre harina de pescado y sedimentos oceánicos. Luego, extrajeron el ADN de cada muestra para analizar la presencia de componentes bacteriológicos.

 

El estudio reveló 132 tipos de genes de resistencia a los antibióticos. Entre estos, varios tipos de bacterias potencialmente dañinos para los humanos, tales como cepas que causan el cólera y la tuberculosis, fueron también encontrados. «Nuestro estudio da a entender como la alimentación repetida y prolongada a base de harina de pescado puede acelerar la aparición de bacterias resistentes e incluso de patógenos», sostienen los investigadores. También analizaron las muestras de 23 antibióticos y hallaron que casi dos terceras partes de estos están presentes en la harina de pescado. Esto sugiere que los fármacos se estarían acumulando en el organismo de los peces durante la crianza, perdurando aun durante la fase de transformación, lo cual aumentaría la presencia de genes de resistencia a los antibióticos.

 

Puesto que la harina de pescado es uno de los bienes de consumo más comercializados a nivel mundial, los investigadores sostienen que se está subestimado el riesgo que esta representa en tanto que agente propagador de enfermedades en el mar. De hecho, creen que la harina de pescado que está sumergida podría estar creando un enorme «resistoma»[i] acuático, en el cual se estarían multiplicando y propagando bacterias resistentes dentro de la cadena alimenticia. En casos extremos, esto podría dar lugar a alimentos marinos infectados con enfermedades mortales para los humanos.

 

En vista de esto, los investigadores instan a un uso más moderado de los antibióticos durante el proceso de crianza. También esperan que sus conclusiones puedan promover el desarrollo de tecnologías que sean capaces de detectar y neutralizar los genes de resistencia a los antibióticos en peces, antes de que estos lleguen al mar y sirvan de alimento para la creciente masa de bacterias que se encuentra en el fondo.

 

Fuente: Han, Y. “Fishmeal Application Induces Antibiotic Resistance Gene Propagation in Mariculture Sediment.” Environmental Science and Technology. 2017.

Imágen: Spencer Neuharth / USFWS via Flickr

 

 

[i]  El resistoma se define como el conjunto de genes que contribuyen de manera directa o indirecta a la resistencia a los antibióticos.

 

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