Audaz experimento en la India al tratar de hacer rentable la protección de los bosques

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Traducido por María Fernanda Enríquez

El tratar de obtener rentabilidad de la naturaleza no explotada, o por lo menos tratar de convertirla en económicamente valiosa es una de las grandes esperanzas de la conservación moderna.  Es también muy difícil lograrlo, al menos a gran escala — pero un nuevo sistema creado por el gobierno de la India para pagar a los estados por la conservación de sus bosques ofrece algunas posibilidades interesantes.

“Los estados de la India tienen ahora un incentivo fiscal considerable para proteger y restaurar los bosques,” escribieron los expertos en política ambiental Jona Busch y Anit Mukherjee del Center for Global Development en un análisis publicado en Conservation Letters.  El programa de la India que redistribuye fondos de impuestos federales a los estados, dependiendo de la cantidad de bosques que tienen, es el primero en su tipo “y un modelo potencial para otros países.”

El pagar por la conservación ambiental no es una idea nueva.  Un enfoque bien conocido involucra el llamado pago por servicios ambientales, en el cual los usuarios de un recurso, como el agua, compensan a los habitantes que protegen los ecosistemas que la generan.  Otro es REDD+, abreviatura para reducción de emisiones por deforestación y degradación más conservación, un fondo internacional para pagar a los países para reducir la deforestación.  El programa de la India de transferencias fiscales ambientales difiere, sin embargo, en varios temas importantes.

Principalmente es el flujo de fondos del gobierno central a los estados, lo cual permite al programa usar sistemas establecidos para redistribución fiscal en lugar de diseñar una infraestructura burocrática desde cero.  “Los gobiernos pueden simplemente añadir los bosques a una fórmula” señala Busch, “en lugar de crear una completamente nueva.”  Ya que los pagos se transfieren de impuestos federales, el flujo de fondos es potencialmente enorme a diferencia de los esquemas actuales de pagos por servicios ambientales.  Busch y Mukherjee indican que el sistema de la India también ayuda a abordar uno de los limitantes de REDD+: vincular los incentivos del nivel nacional a los niveles locales.

Antes del lanzamiento del sistema en el 2015, las transferencias fiscales ambientales habían sido probadas en pequeña escala en Portugal y Brasil, donde los pagos se realizaron para el caso de hábitats formalmente protegidos.  Los pagos de la India, que se basan en análisis satelitales de la cobertura total forestal abarcan no solo unas pocas áreas específicas, pero todo el país y en consecuencia tienen un alcance inmenso.  Entre 2015 y 2019, señalan Busch y Mukherjee, el gobierno pagará aproximadamente $9.5 billones por año, colocando el valor del bosque aproximadamente a U$D 245 por hectárea.

“Esta escala de financiación eclipsa a la mayoría de programas anteriores de pagos ambientales condicionales para bosques tropicales en términos del financiamiento total y dólares por hectárea,” señalaron.  Y aunque es muy pronto para indicar el efecto que el programa tendrá — su propia evaluación sugiere una disminución en las tasas de deforestación, pero otra base de datos indica un aumento — el potencial es claramente inmenso.

Se debe aún trabajar algunos temas. Hay todavía un vacío entre los pagos a nivel del estado y las actividades de los hogares: una comunidad que protege sus propios bosques no se le garantiza una participación en los beneficios.  Y el análisis satelital del Servicio Forestal de la India no discrimina aún entre bosques naturales intactos y plantaciones de árboles, creando un vacío para manipular el propósito del sistema de proteger la biodiversidad y mitigar el cambio climático.

Aclarado este punto, el nuevo programa es una oportunidad para “convencer a los responsables de elaborar políticas públicas de los estados que la mejora de la protección forestal y restauración puede ser una inversión pública rentable,” Busch y Mukherjee señalan. Considerando que la deforestación es la segunda causa principal de la emisión de gases de efecto invernadero, la necesidad de innovaciones sistémicas es claro — y si el experimento de la India funciona, podría ser replicado en todo el mundo.

Fuente: Busch, Johan and Mukherjee, Anit. “Encouraging State Governments to Protect and Restore Forests Using Ecological Fiscal Transfers: India’s Tax Revenue Distribution Reform.” Conservation Letters, 2017.

Imagen: Addison Berry / Flickr

Acerca del autor: Brandon Keim es un periodista independiente que se especializa en ciencias, animales y naturaleza, y es el autor de The Eye of the Sandpiper: Stories From the Living World. Pueden conectarse con el en Twitter, Instagram and Facebook.

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